Descubre las maravillosas propiedades de la manteca de karité

El culto al cuidado del cuerpo está cada vez más extendido en nuestra sociedad, y si este se realiza con productos naturales, todavía más. La manteca de karité es uno de los productos que no pueden faltar en el tocador de todo amante de la cosmética natural que se precie. Un auténtico tesoro que queremos descubrirte en el artículo de hoy. Así que, ¡sigue leyendo para saber todo sobre la manteca de karité y sus maravillosas propiedades!

¿Qué es la manteca de karité y cuáles son sus propiedades?

La manteca de karité pura es la grasa obtenida de la nuez del árbol Vitellaria paradoxa, comúnmente conocido como árbol de karité, un árbol de hasta 15 metros de altura que se encuentra en las sabanas del oeste del continente africano. Karité significa “árbol de mantequilla”, algo que define a la perfección este producto.

Esta excelente manteca puede darse en dos formas, pura o refinada

La manteca de karité pura tiene un color marfil amarillento y su olor es similar al de la nuez ahumada, lo que puede resultar molesto para algunas personas. Además, su consistencia es sólida. Sin embargo, la manteca de karité refinada (es decir, ya tratada) carece de su aroma natural y es blanca, lo que la hace más atractiva para el consumidor. Pero claro, no es tan efectiva y beneficiosa como la pura, ya que se reducen significativamente muchos de sus nutrientes bioactivos.

 

Bien sea en estado puro o refinado, la manteca de karité destaca por contar con numerosas propiedades beneficiosas para nuestro cuerpo. Entre ellas destacamos las siguientes:  

  • Súper hidratante: Pocos productos hidratan tu piel o tu cabello como lo hace la manteca de karité pura. Sus activos son muy bien absorbidos por la epidermis, lo que permite que la piel se muestre mucho más flexible y sana.
  • Alto poder nutritivo: Gracias a su riqueza en vitaminas del grupo A, D, E y F.
  • Protege y calma la dermis al instante, debido a sus propiedades hidratantes y nutritivas, la manteca de karité resulta ideal para proteger la piel de las condiciones climatológicas adversas y es un potente calmante contra las quemaduras producidas por el sol u otros elementos.
  • Excelente regenerador y cicatrizante. También regenera la piel dañada y ayuda a cicatrizar rápidamente las heridas, evitando que queden marcas.
La cosmética natural es la mejor opción para cuidar nuestra piel

Para qué sirve la manteca de karité

Como puedes intuir tras haber leído las propiedades de la manteca de karité, esta es excelente para utilizarla en el ámbito de la belleza y de la cosmética natural. Vamos a ver alguna de sus aplicaciones más frecuentes. 

Manteca de karité para el rostro y la piel

El gran poder regenerador de la manteca de karité la hacen ideal para combatir los signos de la edad. Y estos preocupan especialmente en el rostro, por lo que su presencia en cremas y mascarillas faciales es cada vez más frecuente. Su alto poder nutritivo e hidratante retrasa el envejecimiento de la piel y la aparición de arrugas o de líneas de expresión. Además la dota de elasticidad y flexibilidad.

También es perfecta para hidratar nuestro cuerpo a diario tras ducharnos, aliviar rojeces, cicatrices, zonas irritadas por el frío como los labios agrietados (¡adiós al sufrimiento de los labios cortados!) o incluso para utilizar como after shave, aliviando así la molesta sensación de irritación que queda tras el afeitado.

Las vitaminas de la manteca de karité son el suplemento perfecto para tu rutina de belleza diaria

 

Manteca de karité para las uñas

Los beneficios de la manteca de karité para el cuidado de las uñas también son notorios. Sus activos hacen que sea un bálsamo que nutre y protege las uñas intensamente, evitando su descamación y que se rompan. Además también mantiene las cutículas hidratadas y evita la inflamación de la piel que las rodea.

Manteca de karité para el pelo

La manteca de karité es la mejor aliada para el cuidado del cabello. Sobre todo si este está dañado por el calor o si es muy seco. Lo nutrirá y dotará de fuerza y brillo al instante. 

Aplicarla es muy sencillo. Basta con que cojas un poco de manteca de karité pura y la fundas con el calor de las manos. Una vez esté cremosa, aplícala en el cabello seco de medios a puntas y déjala actuar de 30 minutos a 1 hora (cuanto más tiempo permanezca en el pelo, más nutrientes absorberá).


Esperamos que tras haberte descubierto todas las bondades y beneficios de la manteca de karité, te animes a probarla y a incorporarla a tu vida. Te recomendamos que empieces por adquirir productos ya tratados que la tengan entre sus componentes y que, una vez veas los magníficos resultados que proporciona y te aficiones a ella, optes por comprar manteca de karité en estado puro y hagas tus propias mascarillas.

¡Ah! Y si te encanta el mundo de la cosmética y los ingredientes naturales, no puedes perderte nuestro artículo sobre las increíbles propiedades del aceite de aguacate.