10 trucos para ahorrar energía eléctrica en el hogar

Cada mes sufrimos uno de los mayores disgustos para nuestro bolsillo: la factura de la luz. Y más, con las últimas subidas en los precios. De hecho, se calcula que en las últimas dos décadas, el coste de la energía eléctrica ha aumentado en más de un 90%, y no parece que esta tendencia vaya a cambiar. 

Nada más ver la factura de la luz, todos pensamos: “Tengo que ahorrar energía eléctrica como sea”. Y ya no es solo por sanear nuestra economía doméstica, sino por ayudar al medio ambiente, ya que la producción de esta impacta (y mucho) sobre él. Por ello, dentro de nuestras políticas Planet First, queremos compartir contigo 10 trucos para ahorrar energía eléctrica en el hogar. En DIVAIN ya los realizamos, ¡y hemos notado el cambio!

Hábitos y trucos para el ahorro de energía eléctrica

Lista de gasto energético

El primer paso para poder llevar a cabo el ahorro de energía eléctrica es ser plenamente conscientes de lo que gastamos. Para ello, lo mejor es hacer una lista de gasto eléctrico en la que plasmar todas las fuentes de consumo de luz, empezando por lo que más (como la calefacción o aire acondicionado) y terminando con lo que menos (los pequeños electrodomésticos). Una vez identificadas, podrás poder acometer una reducción de uso que se adapte a ti.

Reducir el número de bombillas y pasarte a las LED

Aunque no seamos conscientes, solemos tener más bombillas de las que necesitamos. Por ello, es importante hacer un recuento y ajustarlas al máximo para no incurrir en gastos innecesarios. Y es que la luz tiende a solaparse, por lo que cuando tenemos varias bombillas en un mismo espacio, si quitamos una es muy probable que no notemos una gran pérdida de luz. Prueba a quitar una y si ves que no afecta demasiado plantéate quitarla definitivamente o poner otra bombilla mucho menos potente.

Lo que también te recomendamos es que introduzcas las bombillas LED en tu vida. ¿Por qué? Pues muy sencillo: 

  • Son mucho más ecológicas, ya que consumen entre un 70 y un 80% menos que las incandescentes y un 30% menos que las bombillas fluorescentes.
  • Tienen una vida útil más larga.
  • Son más resistentes.

Contratar la potencia adecuada y usar bien los electrodomésticos es vital para ahorrar energía

Vigila tus electrodomésticos

Por norma general, los electrodomésticos que más gastan son los que están en las cocinas. Los frigoríficos, los congeladores, las lavadoras y los lavavajillas suman casi el 60% del gasto de todos los electrodomésticos de un hogar.

Así que ya puedes imaginar la importancia de usarlos correctamente:

  • La nevera y el congelador son los que más consumen, y lo hacen más todavía cuando tienen las puertas abiertas. Abre y cierra rápido para evitar un consumo elevado. Un dato curioso: consumen más cuanto más vacíos están, ya que los alimentos que ya están fríos o congelados contribuyen a mantener la temperatura baja.
  • En cuanto a la plancha, es bueno que acumules una buena cantidad de ropa y aproveches a planchar todo de una sola vez, de lo contrario, multiplicarás el consumo de electricidad. Otro truco: comienza por la ropa que requiere menos calor y deja para el final la que necesita más. 

Además, también es recomendable que si tienes que comprar un electrodoméstico nuevo, inviertas un poquito más y te hagas con un modelo que incluya el modo de bajo consumo y que tenga una mayor eficiencia energética. Los modelos A, A+, A++; consumen de media un 55% menos de energía. Son más caros, pero a la larga merece la pena, y mucho. 

El stand-by es el peor enemigo del ahorro de energía eléctrica

Otro buenísimo truco para ahorrar energía es desconectar los aparatos electrónicos una vez dejemos de usarlos. Y es que cuando los apagamos, no lo estamos haciendo por completo, se quedan en stand-by. Sí, stand-by, esa lucecita roja o azul que permanece encendida una vez le hemos dado al off

En teoría los aparatos se quedan en este modo para actualizarse o para iniciarse más rápido la próxima vez que sean encendidos, pero esto conlleva un gasto camuflado de energía: el stand-by consume electricidad, nada más y nada menos que entre un 8 y un 10% del consumo total.

Así que, lo dicho, ¡toca desenchufar todo! Como hacerlo manualmente puede resultar un poco pesado, te recomendamos que conectes varios aparatos a una misma regleta y simplemente desconectes los interruptores de los que no vas a utilizar en un rato. 

Utiliza siempre que puedas el modo ahorro o de bajo consumo

Muchos electrodomésticos y aparatos electrónicos, como el ordenador, el móvil o la lavadora, disponen de modos de ahorro o bajo consumo que resultan muy eficientes para no gastar tanta energía.  

Regula la temperatura de la calefacción y el aire acondicionado

Estar en casa con manga corta en invierno y una rebequita en verano es un auténtico despropósito. Regula la temperatura para no incurrir en gastos de energía totalmente innecesarios

La importancia de esta regulación es increíble ya que aumentar la temperatura de la calefacción en tan solo un grado, puede suponer un aumento del consumo energético ¡del 7%!

En invierno es recomendable mantener una temperatura ambiente entre 19 y 21 grados durante el día y de entre 15 y 17 grados durante la noche; mientras que en verano, la temperatura ambiente no debería ser inferior a los 24 o 25 grados.

Adapta tus costumbres 

Si adaptas tus horas de uso de electrodomésticos a las horas de bajo consumo en la medida de lo posible, verás un ligero descenso del gasto en tu factura de la luz.

La mayor parte de las tarifas tienen los precios más bajos el fin de semana. Aprovecha entonces para hacer las lavadoras de la semana, planchar…

La tarifa nocturna también es bastante más barata aunque esta no se adapta bien a la rutina diaria de la mayoría de las personas. Si tienes un trabajo a turnos o eres un ser nocturno, piensa en contratar la tarifa nocturna porque lo notarás.

Cambia la potencia contratada para ahorrar dinero

En la factura de la luz, el consumo es solo una parte de lo que pagas, ya que una gran parte corresponde a los impuestos y a la potencia contratada, que tienes que pagar aunque no consumas nada. La potencia contratada indica la electricidad que podemos consumir al mismo tiempo. ¡Y esta supone una media de casi el 50% del total de la factura!

Así que para ahorrar, es muy importante ser plenamente consciente de qué consumimos normalmente para así poder contratar lo justo y necesario (aunque siempre te recomendamos que añadas un pequeño margen por si surge algún imprevisto).

Aísla bien tu hogar del exterior

Se estima que nada más y nada menos que el 25% del calor del hogar se pierde por los cristales y las rendijas de las puertas. Ahí radica la importancia de revisar bien todos los puntos de fuga para poder poner aislantes (en las rendijas lo más eficaz es poner burletes) o incluso cambiar puertas o ventas si dichas fugas son irreparables. 

Monitor de consumo eléctrico

Por último, te recomendamos que te hagas con un monitor de consumo eléctrico. Estos dispositivos se conectan al circuito eléctrico y realizan un seguimiento total del consumo, para así identificar los parámetros en los que se está realizando un mayor gasto. Así será más fácil que identifiques dónde puedes ahorrar energía eléctrica en tu hogar

¿Por qué es importante ahorrar energía?

La energía eléctrica se produce a través de centrales generadoras como las termoeléctricas o las hidroeléctricas; y estas producen un gran impacto medioambiental, ya que se consumen masivamente recursos naturales y se destruye el ecosistema. Además, en el caso de las termoeléctricas se produce la quema de combustibles fósiles, que generan emisiones de gases de efecto invernadero que perjudican gravemente el medio ambiente. 


Así, cuanta más energía ahorremos, menos consumiremos, con el consecuente beneficio para el medio ambiente. Ya sabes, ¡Planet First!

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